GILBERT O´SULLIVAN

Gilbert O´Sullivan recupera en los tribunales los derechos  de  Alone Again


El tipo avispado era Gordon Mills, se convirtió en mánager del irlandés y supo manejar como nadie la música y la imagen de su pupilo, que llegaría con esta canción que escuchamos a las listas de éxitos en el Reino Unido y a número uno en los Estados Unidos.
Eran los tiempos del pelo a tazón, la gorra anticuada, los pantalones de jugar al golf y los jerseys con la enorme inicial sobre el pecho.
Gilbert, claro, se fiaba de él y le estaba tan agradecido como para escribirle esta preciosa canción a su hija.
Cambiaron los tiempos y O’Sullivan se cansó de la gorra y el disfraz y quiso controlar no sólo su imagen sino también su carrera. Lo que era camaradería y confianza se convirtió en una disputa que acabó en los tribunales en un largo proceso que se resolvió el 6 de abril 1985 condenando a Mills a pagar a Gilbert O’Sullivan por los derechos no liquidados de “Alone again Naturally” una cantidad que aún hoy sigue produciendo vértigo. Y es que, a veces, más vale estar sólo que mal acompañado.