PHIL COLLINS

Cuando uno busca datos sobre Phil Collins puede encontrarse con una página web -y no es la suya- en la que se dice que “a pesar del éxito, es una de las personas más decentes del mundo de la música”. 



Y no sólo es cierto, sino que acordarse de quien no ha tenido su misma suerte tiene mucho mérito. Phil Collins, nació en Londres, y es de suponer que de pie, el 30 de enero de 1951. Aquellos años de la posguerra no eran años de dispendios.
Quizá por ello uno de sus primeros regalos fue, cuando tenía cinco años, un tambor de hojalata. Y no lo debía de tocar muy mal, porque sus padres arriesgaron su tranquilidad y la de vecindario comprándole, cuando cumplió los doce, su primera batería completa.
Pese a su afición por las baquetas, la vocación de Phil era la de actor. De hecho, tuvo un papel en el musical “Oliver!” y participó como extra en varias películas, entre ellas la que inauguró el cine pop, “Qué noche la de aquel día”, con los Beatles y a las órdenes de Richard Lester.
Entre papel y papel, Phil Collins dedicaba también su tiempo a la música, tocando con varios grupos. En uno de ellos entró por ser el único que respondió al anuncio en el que se solicitaba un arreglista. Una buena costumbre la de leer los anuncios y contestarlos, porque fue a través de un anunció, de “Melody Maker” en concreto, como entró en Genesis.
Corría el año 1970 y Phil Collins comenzó a simultanear Genesis con su propia banda de jazz. Dicen que el entusiasmo y el buen humor de Phil obraron milagros en el grupo fundado por Peter Gabriel que, en apenas, tres años se colocó en la cima de lo que se conocía entonces como música “progresiva”, unas veces, o “rock sinfónico”, otras.
En 1974 Peter Gabriel decidió emprender su carrera en solitario y Genesis se tomó un tiempo para decidir su futuro. Optaron por continuar y buscaron un sustituto a Gabriel y, después de escuchar a cientos de aspirantes, acordaron dar una oportunidad a Collins.
La nueva etapa de Genesis conllevó una simplificación de su música y, también, una mayor popularidad que tuvo su cenit con el álbum “Duke”. También Phil Collins quiso expresarse en solitario, aunque sin abandonar el grupo, y en 1981 lanzó su primer álbum, “Face value” que tuvo más éxito que cualquier trabajo de Génesis.En el 85 consiguió el grammy al álbum del año con “No jacquet required”. Estaba ya en la cima y el éxito no parecía tener fin. Pero su carrera en solitario y el liderazgo de Genesis eran demasiado, así que en 1997 decidió dejar el grupo que, desde entonces, ha reducido prácticamente a recopilatorios su producción discográfica.
Amigo de sus amigos, Phil Collins ha tocado la batería para Robert Plant en gira; ha producido discos para Eric Clapton, Frida, de Abba, y, sobre todo, para su amigo John Martyn, uno de los mejores músicos británicos, al que apoyó en sus peores momentos.
Pasada ya la cincuentena, la carrera de Collins se hace ya mucho más pausada, espaciando el trabajo” (entre comillas) en favor de las actividades que lleva a cabo por amistad o (también entre comillas) “por amor al arte”. “Testify” es, por el momento, su último trabajo


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