ARETHA FRANKLIN

Aretha nació el 25 de marzo de 1942 en, Memphis, la capital de la música negra y de la lucha por los derechos civiles.
Siendo una niña, comenzó a cantar con sus hermanas Carolyn y Erma, en la iglesia que regía su padre, en Detroit. Su voz llamó la atención y la niña Aretha llegó a convertirse en una razón para asistir a los oficios.
Afortunadamente, hay una forma de comprobar si ese fervor estaba justificado. Escuchando la primera grabación de Aretha, de 1956, cuando apenas tenía 14 años.


La fama de Aretha fue extendiéndose y más cuando, cantó en los funerales de Dinah Washington. No tardarían en llegarle las ofertas y la que aceptó fue la que le vino de Columbia de la mano de John Hammond, productor que fue de Billie Holiday y de otras figuras del jazz y, más adelante, del primer disco de Bob Dylan. Con Columbia, Aretha grabó magníficas versiones de standards de jazz, como por ejemplo “Misty”. Finalmente, Columbia no supo leer el futuro de la que sería la Reina del Soul y la dejó escapar. Se fue a Atlantic y, con ese sello, ha dejado alguna de las más hermosas canciones que se puedan escuchar. Por ejemplo, este tema de Burt Bacharach.
La figura de Aretha ha seguido creciendo y se ha convertido en parte importantísima no sólo de la música, sino de toda la cultura norteamericana. Tiene en su haber 29 premios Grammy y distinciones del gobierno norteamericano. Superados ya los sesenta grabó el que hasta ahora es su último disco “So damm happy”. Felicidades, majestad.