THE BEATLES

Siendo Paul McCartney y John Lennon los líderes indiscutibles del grupo, la voz de Ringo consiguió que el submarino amarillo fuera número Uno el 20 de abril de 1966 en las listas de Reino Unido y que entrara en la historia de la música como una de las canciones más populares del pop.


El nacimiento del tema es la crónica de una noche intensa, donde Paul trataba de escribir, tumbado en una cama, una canción inspirada en un postre griego al que se le llama “submarino”. Mientras, los demás improvisaban una fiesta en la habitación.
La noche terminó con todos los miembros de la banda entonando al unísono el famoso estribillo de la canción.
La grabación del single no es menos curiosa ya que Lennon pretendía introducir un micrófono bajo el agua para lograr un efecto sonoro. Dado lo peligroso del experimento, desistió en el intento.
Cuando el tema salió a la luz, el público creyó que estaba relacionado con las drogas y aunque trataron de desmentirlo, las drogas duras empezaron a llamarse “Yellow Submarine”.
Ni siquiera esta relación malintencionada oscureció el éxito una canción que ha sido disfrutada por varias generaciones.