MORRISSEY

Steven Patrick Morrissey pasó sus primeros años en el 384 de Kings Road de los suburbios de Stretford, había nacido el 22 de mayo de 1959.
Fanático del cine y de la música pop desde bien pequeño pasaba horas escuchando a Sandie Shaw o Marianne Faithfull y leyendo sobre dos de sus grandes heroes New York Dolls y, sobre todo, James Dean.


Trabajó en un departamento de desempleo y fue administrativo del Gobierno Británico pero en 1980 su vida cambiaría a raíz de conocer a Johnny Marr, junto a él, Andy Rourke y el batería Mike Joyce fundan lo que serís una mítica banda: The Smiths.
Con ellos grabo 6 álbumes que se convirtieron en clara influencia para artistas posteriores. Fue cuando creó los Smiths, cuando decidió que jamas volvería a llamarse Steven Patrick, quiso romper por completo con toda su vida anterior y se hizo llamar desde entonces Morrissey.
La banda se disolvía en el 87 debido a los conflictos creativos surgidos entre los fundadores. Así que tras ese hecho, Mozz comenzó su trayectoria en solitario.
Una estupenda carrera que comenzaría con el álbum “Viva Hate” con el que siguió manteniendo el éxito que había conseguido al frente de los Smiths alcanzando incluso el número uno.
A partir de ahí, un poco de todo, éxitos, premios, pero también aunque, no demasiados, fracasos y una legión de admiradores, muchos de ellos surgidos gracias a Smiths y otros muchos que se incorporaron a su particular voz y estilo más tarde.
Fue en 1992 un hecho acaparó todos los magazines musicales. En un concierto junto con Madness, apareció en el escenario con una bandera británica y simbología skin head, lo que dio lugar a ser erróneamente tachado de racismo por quienes no comprendieron su sarcasmo.
“Ni soy racista ni nunca lo seré. Soy suficientemente inteligente para no serlo”.
Es mas Morrisey lleva demostrando su compromiso social a través de sus letras desde que comenzase en el mundo de la música siendo además un ávido defensor de los derechos de los animales, apoyando a organizaciones como PETA.
Bañando en una aura de melancolía, de lirismo, lejos de las modas musicales, Morrissey posee una voz y una genialidad como pocos artistas han demostrado en los últimos tiempos.