LA BALSA

40 años de “La Balsa”. El primer himno del rock argentino

Hoy se conmemora el 40 aniversario de la grabación de “La balsa”, el primer himno del rock argentino. El tema que dio alas a todo un movimiento. Con un texto de Litto Nebbia –compositor junto a Tanguito de la canción–, alrededor de la historia de la misma, celebramos dicha fecha

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Cuenta la historia que “La balsa”, esa canción que surgió una noche en los lavabos de un bar que frecuentaba gran parte de la escena musical que conformó la primera generación del rock argentino, fue el pistoletazo de salida para todo un movimiento musical.
También cuenta la historia que antes de que aparecieran Los Beatniks (con Moris y Pajarito Zaguri), Los Gatos (con Litto Nebbia y Ciro Fogliatta), Tanguito, Manal (con Claudio Gabis y Javier Martínez), Almendra (con Luis Alberto Spinetta) o Los Abuelos de la Nada (con Miguel Abuelo), hubo rock en Argentina. Claro que lo hubo, estuvo Sandro y aquello medio ye-yé que se llamó La Nueva Ola (o El Club del Clan, en referencia a un programa televisivo), cantantes que trasladaban, como habían hecho antes los Teen Tops desde México, los éxitos foráneos al español. Pero cuando se habla de rock argentino hay que buscar la fecha de nacimiento en 1966, cuando Los Beatniks publican un single del que sólo vendieron 200 copias; y si queremos ir un poco más lejos y situarnos en la prehistoria, debemos citar a Los Gatos Salvajes, un grupo de Rosario que junto a las traslaciones a nuestro idioma de las canciones de los Beatles o Berry, ya comenzó a introducir los temas que el adolescente Litto Nebbia componía, todavía influido por, precisamente, las formas y maneras que llegaban desde la música anglosajona.Pero el rock argentino, tal y como lo conocemos, nace con esos nombres citados –y algunos más, perdón por las ausencias–, gente que coincide en Buenos Aires en la segunda mitad de la década de los 60 y que, sobre todo y más allá de los lugares míticos –La Cueva, Plaza Francia, La Perla del Once, Villa Gesell–, busca una nueva manera de hacer las cosas. Cantan en castellano, se preocupan enormemente por los textos, tratan de buscar un sonido propio, “autóctono”, se comprometen con la sociedad que les toca vivir e incluso están dispuestos a cambiarla con canciones que hablan de libertad y de paz.
Para que todo ello fuera posible, “La balsa” resultó decisiva. Esa canción que Litto Nebbia escribió partiendo del comienzo de un tema que tenía Tanguito (José Alberto Iglesias, también conocido como Ramsés), y que Los Gatos grabaron un 19 de junio de 1967. Cuando se publicó en formato de single (con “Ayer nomás” en la otra cara), se vendió por miles de copias y fue el detonante para que el movimiento accediera a los estudios de grabación y al público. Ese himno caló hondo en la juventud del momento y por ello no está de más que hoy, a 40 años de su grabación, la recordemos como se merece.Con el tiempo, y muerto Tanguito al ser arrollado por un tren –nunca se supo bien si fue accidente o suicidio–, surgió la sombra de la duda para alimentar la polémica y, de paso, hacerle daño a Litto Nebbia: ¿Quién compuso de verdad “La balsa”? Y es que, ya se sabe, detrás de toda gran canción, anida la historia negra… que siempre alguien se dedica a crear y expandir.
Para recordar aquella canción que hoy sigue sonando igual de fresca que cuando se grabó –y que si no nos falla la memoria en España escuchamos por vez primera en la voz del malogrado Gato Pérez–, le hemos pedido permiso a Litto Nebbia para reproducir el capítulo de su libro Una mirada (Catálogos. Buenos Aires, 2004) en el que, precisamente, y por vez primera en mucho tiempo, escribió su visión de los hechos. La que nosotros nos creemos, pues sabemos de la integridad y honestidad del gran Litto, de las que ha dado sobradas pruebas a lo largo de toda su carrera. A su texto sólo le hemos añadido algunas notas aclaratorias, entre corchetes, para una mayor compresión de algunas citas desde este lado del mundo.Algún día, con más espacio, deberemos hablar exclusivamente de Los Gatos, que estos días, y por vez primera desde su disolución, han vuelto para, precisamente, recordar los 40 años de su fundación.