MUERE MARILYN MONROE

Marilyn no había entrado con buen pie en la década de los 60. En febrero de 1960, durante el rodaje de “Let’s make love”, surgen rumores sobre una posible relación con el actor francés Yves Montand. Este se desmarca rápidamente y, con cierto desdén, añade que “quizá fue demasiado tierno con ella y probablemente se enamoró como una colegiala. Y, si ese era el caso, añadió, cuanto lo siento”.


Al año siguiente, Marilyn y Arthur Miller, la bella y el genio, se divorciaron y la actriz cayó en una terrible depresión que la condujo a su internamiento por abuso del alcohol y los medicamentos.
En los meses siguientes se habló de una relación entre Marilyn Monroe y Bob Kennedy, fiscal general y hermano del presidente. Los rumores alcanzan incluso al propio inquilino de la Casa Blanca.
En ese escenario y en contra de lo razonable, Marilyn se presentó a finales de mayo en la fiesta de cumpleaños del presidente en el Madison Square Garden.
El 4 de agosto de 1962, pocas horas antes de su muerte, Marilyn recibió la visita de Robert Kennedy y un médico que administró a la actriz una dosis de calmantes.
A la mañana siguiente, Marilyn fue encontrada muerta en su cama. La autopsia determinó que se había suicidado con una sobredosis de barbitúricos. Tenía 36 años y estaba en la cima de su carrera.
En los noventa, los derechos generados por la imagen de la actriz y sus películas, destinados integramente a la clínica psiquiátrica infantil de la fundación Anna Freud, superaban el millón de dólares anuales.