LO NUEVO DE ROBBIE WILLIAMS

Robbie Williams / The Heavy Entertainmente

La brutal fama de que goza Robbie Williams en Reino Unido ha sido un claro hándicap para su desarrollo artístico. A raíz del desbordante impacto de canciones como ‘Angels’, ‘Feel’ o ‘Let Me Entertain You’ -grandes clásicos por allí y en otros países europeos, canciones totalmente desconocidas en lugares como Estados Unidos-, cada largo que ha sacado el artista ha sido número 1 en las listas británicas con cifras astronómicas.



‘The Heavy Entertainment Show’, su undécimo álbum de estudio sin contar los grabados junto a Take That (!), sirve para engrosar su cuenta bancaria e incluso ahora que Radio One no le pincha porque ya ha cumplido los 40, sus cifras de venta de la primera semana siguen siendo altísimas. El álbum se abre con la “bombástica, grandiosa, tonta, teatral y gloriosa” -según sus propias palabras- canción titular, que servirá para abrir sus conciertos como deja caer la letra (“We are so glorious / Why not leave your job and come on tour with us? / Before I drop dead and die”), y ese toque tan jamesbondiano que tan bien le sentaba en la graciosa ‘Millenium’ tiene cierta continuidad en el single ‘Party Like a Russian’, en el que se pone a gritar “spasiba” para celebrar a los que beben como cosacos justo antes de que comience el estribillo.El resto del disco, como era de esperar, nada que ver. Escuchamos baladas tan insípidas como ‘David’s Song’ (¡pero si el bonus track ‘When You Know’ es mucho mejor!), junto a números rockeros a lo Bon Jovi como esa ‘Mixed Signals’ carcomida por los celos, y otros de rock’n roll más “cheesy” aún, que suenan como una mezcla entre Oasis y Scissor Sisters en el mejor de los casos. A ‘Bruce Lee’, hay que sumar la pegajosa pero facilona ‘Motherfucker’ y la insulsa ‘Pretty Woman’.
Aunque alguna podría tener su éxito, y si hay carambola y el ‘A-YO’ de Lady Gaga también triunfa, igual hasta podemos hablar de tendencia, se percibe a Robbie Williams mucho más cómodo y solvente en las canciones con un puntito electro, como ese ‘Sensitive’ que ha co-producido Stuart Price (también presente en números rockeros, ojo); y en las amables, como el single ‘Love My Life’, en el que empodera a su mujer y a su hijo, y un poquito también a sí mismo: “I love my life / I am powerful / I am beautiful / I am free”.
Porque al final, como sucede en el disco de Gaga, aquí el único protagonista es él hablando a su público de siempre. Antes de los bonus tracks, que incluyen también el reivindicable tema de John Grant, se despide de sus fans en alemán con la histriónica ‘Sensational’. Ha podido contar con invitados de lujo como Rufus Wainwright, Grant, Price, Ed Sheeran (co-autor de ‘Pretty Woman’), Brandon Flowers (co-autor de ‘Mixed Signals’), etcétera, pero muchas de esas colaboraciones son totalmente imperceptibles (Sheeran) o quedan en la mera anécdota (Wainwright). En resumen, les ha llamado porque le apetecía y para entretenerse, nunca por un imperativo artístico. Al final aquí el único protagonista, por encima de la propia música, siguen siendo él mismo y su autocomplacencia.