CLIFF RICHARD

Cliff Richard se convierte en el primer músico pop que ingresa en la Orden del Imperio Británico

 

El primer día de cada año y cada mes de Junio (coincidiendo con la celebración oficial de su cumpleaños), la Reina Isabel II de Inglaterra hace pública su lista con los elegidos para entrar a formar parte de la Orden del Imperio Británico. Por primera vez una estrella del pop era reconocida con este alto honor. Aunque en 1965 los Beatles fueron elegidos Miembros del Imperio Británico, una distinción situada un rango inmediatamente inferior.
Pero aunque es su Majestad la Reina de Inglaterra quien otorga los honores, estos son recomendados habitualmente por el Primer Ministro de turno. Y sin duda uno de los honores más codiciados es el de Caballero del Imperio Británico. Su posesión lleva implícito el privilegio de anteponer al nombre el prefijo de “Sir” o de “Dama” en el caso de las mujeres.
Y puestos a hablar de ‘caballeros’, tenemos que regresar a Cliff Richard, ya que además de Oficial, en 1995 se convirtió en la primera estrella del pop-rock que conseguió el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico. Le siguió Sir Paul McCartney en 1997, Sir Elton John en 1998…..o Sir Mick Jagger en 2003.
Costaba creer que el ‘niño malo’ de la música británica, defensor del lema “sexo, drogas y rock and roll”, se arrodillara ante el príncipe Carlos ( ya que ese día a la reina le operaban de una rodilla), para recibir el toque de espada en sus hombros. Pero lo hizo, y además se mostró encantado. Este gesto, sin embargo, no fue bien visto por muchos, entre ellos su compañero Keith Richards, quien lo calificó de “despreciable” y “ridículo”.
Algunos desean ardientemente estos títulos, otros los devuelven, hay quien los considera una broma…y muchos los rechazan. Hace algunos años, el Sunday Times publicó una sorprendente lista, que se encontraba en los archivos secretos del gobierno británico, en la que figuraban las celebridades que habían declinado estos nombramientos. Tal es el caso de David Bowie, quien no sabe para que sirve una condecoración de este tipo y según sus palabras no tiene intención de aceptar “una de esas cosas”.