BRUCE SPRINGSTEEN

John Hammond ficha a un tal Bruce Springsteen

Aquel primer Springsteen sonaba muy Dylan, pero no era un imitador. Recordaba a ese Dylan que transformó el folk, incluyendo en los arreglos órgano, guitarras eléctricas y, en el caso del “boss”, saxofón.
El primer trabajo discográfico de Springsteen y Hammond fue “Greetings from Asbury Park, New Jersey”.
Aquel joven de apenas 23 años había crecido al sur de Nueva Jersey y aunaba la fuerza de Jerry Lee Lewis haciendo rock y la profundidad de los textos de Dylan.
Springsteen había pasado su adolescencia tocando en bandas de “rock garaje” y blues. Pero, en los 70, decidió cruzar el río y acampar en los bares del Greenwich Village, como había hecho Bob Dylan una década antes.
Y tuvo la misma suerte que el de Minessota, porque Hammond se fijó en el y le fichó para grabar ese primer disco, del que un tema, “Cegado por la luz”, llegó a numero uno, pero cuatro años después, dentro de un recopilatorio, editado tras la explosión de “Burn to Run” en 1975, cuando Columbia estaba a punto de deshacerse del “boss”.