EL HOMBRE PISA LA LUNA



El hombre pisa la Luna



La carrera espacial tuvo enorme influencia en todos los aspectos culturales de dos décadas de una creatividad fuera de toda duda: los 60 y los 70. El cine de ciencia ficción, que en décadas anteriores servía solamente como entretenimiento en los cines de verano, tuvo su puesta de largo con la obra maestra del género. En abril de 1968, en plena fiebre de las misiones “Apollo”, se estrenó “2001, una Odisea en el espacio”, la “proverbial buena película de ciencia ficción” según el propio Stanley Kubrik, su director.
Su extraordinaria explosión de efectos visuales (único Oscar de la película) junto con la impactante experiencia audiovisual que supuso para los que la vieron provocó la inspiración de artistas como David Bowie con su Space Oddity de 1969.También Pink Floyd se inspiraron tanto en la película que si se escucha la canción “Echoes” reproduciéndola desde el momento que empieza la última parte de la película, la sincronía es total.
Algunas escenas de la película, así como su banda sonora, ya forman parte del subconsciente colectivo. Es difícil imaginar una escena de naves espaciales en movimiento sin escuchar de fondo el vals del “Bello Danubio Azul” de Strauss.Más allá del impacto cultural de 2001, la llegada a la luna inspiró a múltiples artistas con canciones sobre nuestro satélite y muchas las portadas que mostraban a “Buzz” Aldrin sobre la polvorienta superficie lunar. Y digo solamente Aldrin porque según se cuenta, los celos de no haber sido él en lugar de Neil Armstrong el primero en salir de la nave hicieron que se “olvidara” la cámara en el interior del módulo lunar. Así que no existe ni una sola fotografía del primer hombre que pisó la luna caminando sobre ella. Todavía hay quien piensa que todo fue un montaje, sin reparar en que con los medios de aquella época hubiera sido mucho más caro y complicado recrear de forma verosímil, por ejemplo, la forma en la que se comportan los objetos en un entorno lunar, con un sexto de la gravedad terrestre.
De cualquier modo, el hito que supuso el logro científico, económico y político de esa fecha, hizo que durante generaciones, el sueño espacial estuviera presente en la música, el espectáculo, el cine, y el arte en general. Esa misma inspiración hizo que John Fitzerald Kennedy dijera, ya en 1962 y sin saber todavía cómo lograrlo, que antes de que acabara la década de los 60 llevarían a un hombre a la luna y le traerían sano y salvo. Está documentado que en ese momento el director de la recién nacida NASA preguntó “¿Alguien quiere mi puesto?” Y remató: “hablo en serio”. Sin embargo, se logró. Todo un ejemplo de trabajo en equipo con un objetivo común. Una buena inspiración para todos.