BOB DYLAN

  • Bob Dylan canta ante el Papa en Bolonia

    Cantó para él, Juan Pablo II, para los centenares de miles de jóvenes concentrados en el Centro Alimentario de Bolonia y para los millones de telespectadores de todo el mundo que siguieron el concierto desde sus casas el 27 de septiembre de 1997.
    Seguro que fue una situación extraña para Dylan, acostumbrado, después de décadas de tener a los espectadores a sus pies, cantar situado entre los jóvenes asistentes al Congreso Eucarístico Nacional Italiano y Juan Pablo II sentado “detrás y por encima” de él.
    Sabido es que Dylan, de familia judía, sufrió una crisis que le llevó a abrazar la fe católica en los primeros 70 y sabido es que dejó plasmada esa conversión en algunas de sus canciones.
    Y, sin embargo, la presencia de Dylan en aquel escenario se convirtió en noticia. Una noticia que tuvo más trascendencia, incluso, que el propio congreso y que dio la vuelta al mundo.
    También lo fueron las palabras del Papa, tomando citas de las canciones de la época más existencial de Dylan para decir que “la respuesta está en el viento, pero no en el viento que todo lo dispersa, sino en el viento divino del Espíritu Santo” o, respondiendo a los primeros versos de esa canción de Dylan, que “el único camino que ha de recorrer el hombre para ser hombre es el que lleva a Dios.
    Pero como no todo podía estar dentro del guión, grupos de católicos integristas renegaron de Dylan por judío y comunista.
    De Lucio Dalla, tambien presente, renegaron por la dudosa moral de sus canciones y, de Gianni Morandi, por haberse divorciado. No dijeron nada del pianista Michel Petrucciani, ya en sus últimos meses de vida, que se acercó al Papa con sus diminutas muletas.
    Por último y para los curiosos, hay que decir que el tema escogido por Dylan para cerrar su actuación fue esta canción que escribió para su hijo: “Forever Young”.