NAT KING COLE

Muere Nat “King” Cole

Nat había nacido en 1919 en Montgomery, capital del estado de Alabama. Un territorio difícil si uno es negro y hablamos de los felices, para algunos, veinte.
También Nat King Cole era hijo de un pastor protestante cuya esposa dirigía elcoro de la iglesia, una combinación que se repite hasta la saciedad en la historia de la música negra de los Estados Unidos.
La familia se trasladó a Chicago cuando Nat tenía dos años y, en la iglesia de su padre, el órgano pasó a ser uno de los juguetes de Nat que, pronto, comenzó a tocar y a cantar en los oficios.
Muchos ignoran que Nat king Cole fue, primero, y ante todo un magnífico pianista, al que algunos aficionados al jazz aún no han perdonado que se dejase seducir por la fama y el dinero que llegó a ganar cantando.
Pero no hay que olvidar que a la hora de elegir, su primera opción fue el piano y que sus dos primeros inspiradores fueron Earl Hines y Teddy Wilson.
Ya casado, formó un curioso trío sin batería, con piano, guitarra y contrabajo. En 1939 ese trío acompañó a la cantante Bonnie Lake como los “King Cole’ Swingsters”, para, en adelante, pasar a ser el “Nat King Cole Trío”.
La fórmula funcionó y fueron llamados por Lionel Hampton para sus grabaciones con la RCA. De ahí pasó a la Radio y el trío fue fichado por la DECCA. De esos años es, por ejemplo, su famoso “Sweet Lorraine”.
Casi inmediatamente, firmó un contrato con la que será su compañía hasta su muerte: la Capitol, que acabaría también contratando a su hija Natalie y que, aún hoy, sigue haciendo caja con las grabaciones de Cole.
En 1946 es elegido “pianista del año” por la revista “Metronome”. En los años siguientes el rey Cole comienza a cantar, sufriendo la aversión de sus admiradores como pianista. Algo que, años después, le ocurriría a Bob Dylan cuando dejó el folk para acercarse al rock.
Su primer éxito como vocalista lo obtuvo con “Straighten up and fly right”, un tema que escribió basándose en una leyenda de los esclavos negros americanos que su padre adaptó para sus sermones.
Su primer número uno lo alcanzó en 1950 con Mona Lisa.
El éxito y la popularidad que logró Nat King Cole como pianista es incomparable al que obtuvo después como cantante. Cole se convirtió en un ídolo nacional y consiguió escalar, uno a uno, los peldaños de la difícil sociedad blanca.
Cole fue el primer negro americano en tener su propio programa de radio, algo que aún llevaría más lejos cuando, en 1950, tuvo su primer programa propio en la televisión.
Nat King Cole se negó toda su vida a cantar en los locales en que se practicaba la segregación entre blancos y negros. Y, claro, ese no era en absoluto un buen ejemplo.
Por eso, en 1956, cuando actuaba en su Alabama natal, fue atacado por un grupo de blancos que pretendían secuestrarle. Cole, con toda dignidad y a pesar de las heridas que recibió, concluyó el espectáculo y juró que nunca más volvería a cantar en el Sur.
Si lo hizo, y muy a menudo, en Cuba, especialmente en el Hotel Nacional de la Habana, cuando esa ciudad era el paraíso de los norteamericanos. De aquellos años es su peculiar acento español que inmortalizó en decenas de canciones en nuestro idioma.